jueves, 13 de abril de 2017

LA PASIÓN DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO





“Un llamamiento al amor” – Sor Josefa Menéndez


Josefa,
Esposa y víctima de mi Corazón,
voy a hablarte de mi Pasión,
para que sea el objeto constante de tu
pensamiento y de mis confidencias
con las almas.


En la Cuaresma de 1923, Nuestro Señor reveló a sor Josefa Menéndez los sentimientos de su corazón durante su Sagrada Pasión. Sor Josefa recibía de rodillas las confidencias de su Maestro y mientras El hablaba, las escribía.
Estas páginas contienen, en parte, esas divinas confidencias.


22 de febrero de 1923.

Lavatorio de los pies


Voy a empezar por descubrirte los sentimientos que embargaban mi Corazón cuando lavé los pies a mis apóstoles. Fíjate bien que reuní a los doce. No quise excluir a ninguno. Allí se encontraban Juan, el discípulo Amado, y Judas, el que
dentro de poco había de entregarme a mis enemigos. Te diré por qué quise reunirlos a todos, y por qué empecé por lavarles los pies.

* * *

Los reuní a todos, porque era el momento en que mi Iglesia iba a presentarse en el mundo, y pronto no habría más que un solo Pastor para todas las ovejas.
Quería también enseñar a las almas, que aún cuando estén cargadas de los pecados más atroces, no las excluyo de las gracias, ni las separo de mis almas más amadas; es decir, que a unas y a otras las reúno en mi Corazón y les doy las gracias que necesitan.
¡Qué congoja sentí en aquel momento, sabiendo que en el infortunado Judas estaban representadas tantas almas que reunidas a mis pies y lavadas muchas veces con mi Sangre habían de perderse!...
Sí, en aquel momento quise enseñar a los pecadores, que no porque estén en pecado deben alejarse de Mí, pensando que ya no tienen remedio y que nunca serán amados como antes de pecar.
No, ¡pobres almas! ¡No son estos los sentimientos de un Dios, que ha derramado toda su Sangre por vosotras!...
¡Venid a Mí todos!, y no temáis porque os amo; os lavaré con mi Sangre y quedaréis tan blancos como la nieve. Anegaré vuestros pecados en el agua de mi misericordia y nada será capaz de arrancar de mi Corazón el amor que os tengo...

* * *

Josefa, déjate penetrar del más ardiente deseo de que todas las almas y sobre todo los pecadores vengan a purificarse en el agua de la penitencia..., que se penetren de sentimientos de confianza y no de temor, porque soy Dios de misericordia y siempre estoy dispuesto a recibirlas en mi Corazón.


25 de febrero.

El Cenáculo


Vamos a proseguir nuestros secretos de amor. Hoy te diré una de las razones que me indujeron a lavar los pies a mis apóstoles antes de la cena.

* * *

Fue, primeramente, para mostrar a las almas cuánto deseo que estén limpias y blancas cuando me reciben en el Sacramento de mi Amor.
Fue también para representar el Sacramento de la Penitencia, en el que las almas que han tenido la desdicha de caer en el pecado, pueden lavarse y recobrar su perdida blancura. Quise lavarles Yo mismo los pies, para enseñar a las almas
que se dedican a los trabajos apostólicos, a humillarse y tratar con dulzura a los pecadores y a todas las almas que les están confiadas.
Quiero ceñirme con un lienzo para indicarles que para obtener buen éxito con las almas, hay que ceñirse con la mortificación y la propia abnegación. También quise enseñarles la mutua caridad y cómo se deben lavar las faltas que se observan en el prójimo, disimulándolas y excusándolas siempre, sin divulgar jamás los defectos ajenos.
En fin, el agua que derramé sobre los pies de mis apóstoles, era imagen del celo que consumía mi Corazón, en deseos de la salvación de los hombres.

* * *

En aquel momento, próxima ya la Redención del género humano, mi Corazón no podía contener sus ardores, y como era infinito el Amor que sentía por los hombres, no quise dejarlos huérfanos.
Para vivir con ellos hasta la consumación de los siglos y demostrarles mi Amor, quise ser su aliento, su sostén, su vida, su todo...
¡Ah! ¡Cómo quisiera hacer conocer los sentimientos de mi Corazón a todas las almas! ¡Cuánto deseo que se penetren del amor que sentía por ellas, cuando en el Cenáculo instituí la Eucaristía!
En aquel momento vi a todas las almas, que en el transcurso de los siglos habían de alimentarse de mi Cuerpo y de mi Sangre y los efectos divinos producidos en muchísimas...

* * *

¡En cuántas almas esa Sangre inmaculada engendraría la pureza y la virginidad! ¡En cuántas encendería la llama del amor y del celo! ¡Cuántos mártires de amor se agrupaban en aquella hora ante mis ojos y en mi Corazón!.. ¡Cuántas otras almas, después de haber cometido muchos y graves pecados, debilitadas por la fuerza de la pasión vendrían a Mí para renovar su vigor con el Pan de los fuertes!
¡Ahí ¡Quién podrá penetrar los sentimientos de mi Corazón en aquellos momentos! Sentimientos de Amor, de gozo, de ternura... Mas..., ¡cuánta fue también la amargura que embargó mi Corazón!

miércoles, 12 de abril de 2017

LOS FRUTOS QUE PODEMOS OBTENER DE LA MEDITACIÓN EN LA CRUZ Y EN LAS VIRTUDES DE JESUCRISTO


Crucifixión de Guido Da Siena pintado hacia 1270. 



P. Lorenzo Scupoli – Combate espiritual


Lo primero que podemos obtener al meditar en la cruz y en las virtudes de nuestro Salvadores un profundo arrepentimiento de nuestros pecados que fueron los que ocasionaron su Pasión y su Muerte, un deseo grande de desagraviarlo por las ofensas que le hemos hecho y un esfuerzo continuo por conseguir la conversión de los pecadores.

Lo segundo que debemos hacer al meditar en la pasión y cruz del Redentor es pedirle confiadamente perdón de todas nuestras faltas, convencidos de que fue por obtenernos el perdón que sufrió tan atroces tormentos. Al recordarlos deberíamos sentir un verdadero odio y asco hacia nuestras maldades, y un gran amor hacia quien tanto ha sufrido por salvarnos.

Lo tercero debe ser esforzarnos con toda la voluntad en alejar del corazón y sofocar en nuestra vida las indebidas inclinaciones que nos llevan al pecado. Lo cuarto que nos propongamos imitar las admirables virtudes de Jesús, el cual según dice san Pedro "sufrió por nosotros, dejándonos ejemplo para que sigamos sus huellas" (1P 2, 21).


UN MODO PRÁCTICO PARA HACER CON FRUTO ESTA
MEDITACIÓN


Recordemos un método que produce buenos frutos cuando se hace la meditación acerca de este tema tan importante. Consiste en cuatro puntos:

1o Pensar en lo que hacía Jesucristo mirando hacia el Padre Dios mientras sufría.

2o Meditar en lo que hacía el Padre Dios mientras su Hijo padecía en la cruz.

3o Pensar en lo que sentía Jesús hacia nosotros mientras padecía su Sagrada Pasión.

4° Meditar en lo que nosotros debemos hacer por el que tanto sufrió por salvarnos.

1o. Jesús, mientras sufría en la cruz elevar su mente hacía su Padre, hacia la Divinidad infinita de quien dijo el profeta Isaías:

"Todas las naciones son ante él como una gótica de agua, y las islas más grandes parecen un granito de polvo, y toda la tierra es como nada ante Él" (/s 40, 17) y le ofrecía a la santidad de Dios todos sus padecimientos en el desagravio por las infidelidades, las injurias y los desprecios de todas las creaturas humanas y le daba gracias por sus infinitos favores y pedía que a los humanos concediera la gracia de lograr agradar al Creador y obedecerle.

2° El Padre Dios desde el cielo miraba con gran satisfacción el amor inmenso de su Hijo, que se ofrecía con tan enorme generosidad para pagar ante la Justicia Divina los pecados de todos los descendientes de Adán. El Libro de Génesis dice que Dios al contemplar desde el cielo la gran maldad de la gente "se arrepintió de haber creado a los seres humanos" (Gn 6, 6). Pero después al ver en la cruz ofrecerse con tan infinito cariño para pagar las maldades de toda la humanidad, el Padre Dios sintió verdadera alegría de haber creado a la a creatura humana, porque en éste su Hijo Preferido encontraba todas sus complacencias y abrió Dios de nuevo las Puertas del Paraíso Eterno que estaban cerradas desde que Adán y Eva se revolucionaron contra su Creador, y en adelante por parte de Dios ya no hay impedimento alguno para que sus hijos de la tierra vayamos a su gozo del cielo. Basta que queramos ir y que cumplamos su santa ley, pues por su parte, con el sacrificio de Cristo ha quedado totalmente aplacada la Justicia Divina y amistado el Creador con sus creaturas tan débiles y rebeldes.

3o Imaginemos qué sentía Jesús hacia nosotros mientras sufría su martirio en la Sagrada Pasión. Nos veía tan débiles, tan mal inclinados, tan atrozmente atacados por el mundo, el demonio y las pasiones de la carne, tan espantosamente inclinados hacia el mal desde que nuestros primeros padres perdieron la amistad de Dios en el Paraíso Terrenal. Veía los grandes peligros de condenarnos que íbamos a tener siempre. Observaba claramente la espantosa fealdad de nuestros pecados y la gravedad de nuestras faltas. Sabía perfectamente que "Dios perdona pero no deja sin sanción ninguna falta" (Ex 34, 7) y que por tanto las consecuencias de cada pecado son dolorosas y dañinas. Y comprendía también que sin la ayuda del poder divino somos totalmente incapaces de convertirnos y de mantenernos en la amistad con Dios. Por eso durante su Sagrada Pasión oraba por nosotros. Pedía perdón por todas las culpas de los pecadores y borraba con su Santísima Sangre la sentencia de condenación que deberíamos haber recibido por los pecados. San Pablo dice en bellísima comparación que: "Jesús tomó la factura de nuestros pecados y de nuestras deudas para con Dios, la lavó con su sangre y la colgó en la cruz como algo ya cancelado" (Col 2, 14). Durante su Pasión estuvo orando por nosotros los pecadores. ¡Bendito sea!

4o Pensemos ahora qué debemos hacer por el que tanto sufrió por salvarnos. Amor con amor se paga. ¿Qué será lo que Jesucristo quiere que ofrezcamos en respuesta a todo lo que sufrió por redimirnos? ¿Será que aceptamos con alegría y con paciencia la cruz de sufrimientos que Dios permite que nos llegue cada día y así le ayude a salvar pecadores, y disminuyamos las penas que nos esperan para el purgatorio? ¿Será que luchemos un poco más por evitar esos pecados que tanto desagradan a la Divinidad? ¿Será que nos sacrifiquemos más generosamente por los demás, a imitación del Salvador que dio su vida por redimirnos? Consideremos la cruz de Jesús como un libro abierto en el cual debemos leer y aprender todos los días de nuestra vida. En la vida de san Francisco de Asís se cuenta que ya moribundo decía: "Tráiganme mi libro". Le llevaron varios libros más, pero él ya ciego los rechazaba. Al fin le acercaron su crucifijo, y entonces llenándolo de besos en sus manos, en sus pies, en sus heridas del costado y en su corona de espinas, repetía gozoso: "En este libro aprendí a amar a mi Redentor". Y murió diciendo al Salvador que lo amaba con todo su corazón. Miremos a Cristo clavado en la cruz y recordemos cuánto nos ha amado, y en cambio digámosle muchas veces: "Te amo Jesús. Señor Tú sabes que te amo. Oh buen Jesús: que te ame mucho más. Que todos te amemos siempre más y más".

Peligro. Puede suceder que nos ocupemos durante buenos ratos en meditar en lo que Jesús sufrió en la cruz, y el modo como sufrió, pero que después cuando nos lleguen penas, sufrimientos y contradicciones, nos dediquemos a renegar y maldecir, como si no hubiéramos jamás pensado en la cruz del Salvador. Entonces nos sucedería como a aquellos militares que ante sus jefes juran y prometen defender la bandera de la patria, pero apenas aparece el enemigo a atacarlos, salen huyendo y abandonan el campo de batalla. Qué triste sería que después de haber contemplado en la cruz de Cristo, como en un espejo, el modo como debemos sufrir, después cuando se nos presente la ocasión de padecer algo, se nos olvide todo y en vez de imitar al Salvador nos dejemos dominar por la impaciencia y el desánimo. A Jesús crucificado pidámosle que nos conceda la gracia de saber sufrir con paciencia y valor como sufrió Él por la salvación del mundo.

CONTROL DE DAÑOS EN LA NEO-FSSPX: MÉNZINGEN PUBLICA UN "ANÁLISIS" DE LA CARTA DE ECCLESIA DEI DEL 4 DE ABRIL







Fuente: DICI (órgano informativo oficial de la Casa General de la FSSPX) Nuestros comentarios están escritos en color rojo.


ANÁLISIS DE LA CARTA DE LA COMISIÓN ECCLESIA DEI SOBRE LOS MATRIMONIOS DE LOS FIELES DE LA FSSPX

Matrimonios válidos incuestionables

El 1° de septiembre de 2015, el papa anunció que todos los fieles que se confesaran durante el Año Santo de la Misericordia con los sacerdotes de la FSSPX, recibirían “una absolución válida y lícita de sus pecados”. En un comunicado publicado el mismo día, la Casa general de la Fraternidad agradecía al papa recordando: “En el ministerio del sacramento de la Penitencia, ella siempre se ha apoyado, con absoluta certeza, en la jurisdicción extraordinaria que confieren las Normae generales del Código de Derecho Canónico[Pero Ménzingen no dijo nada parecido a esto en su apresurado agradecimiento del mismo 4 de abril. En éste, como de costumbre, no  omitió las alabanzas al demoledor Francisco] Con ocasión de este Año Santo, el Papa Francisco quiere que todos los fieles que desean confesarse con los sacerdotes de la Fraternidad San Pío X puedan hacerlo sin ser importunados”. [En la agradecida respuesta del 4 de abril, Ménzingen dice algo parecido: “El Papa Francisco quiere evidentemente que, como en el caso de las confesiones, todos los fieles que deseen contraer matrimonio en presencia de un sacerdote de la Fraternidad San Pío X, puedan hacerlo sin inquietud sobre la validez del sacramento”; aunque en ninguna parte del documento de Ecclesia Dei se dispone que “todos los fieles que deseen contraer matrimonio en presencia de un sacerdote de la FSSPX, puedan hacerlo”, sino que  -por el contrario- pone esa decisión en las manos (o en las garras, mejor dicho) de los Obispos modernistas]  

El 20 de noviembre de 2016, la Carta apostólica del papa Francisco, Misericordia et mísera (n° 12) extendía más allá del Año de la Misericordia la facultad de confesar acordada el 1º de septiembre de 2015. Si la situación de crisis que atraviesa la Iglesia desgraciadamente es todavía la misma, la persecución que privaba injustamente a los sacerdotes y los fieles de la jurisdicción ordinaria ha cesado, puesto que ha sido conferida por el soberano pontífice. [“La persecución… ha cesado”. Eso, en el caso de los Tradicionalistas, es más un motivo de preocupación que un motivo de satisfacción, según estas palabras de Cristo: "Bienaventurados los que son perseguidos por causa de la justicia, pues de ellos es el Reino de los Cielos. Bienaventurados seréis cuando os insulten y persigan, y digan todo género de mal contra vosotros mintiendo, por causa de Mí. Regocijaos y alegraos, porque vuestra recompensa en los cielos es grande, porque así persiguieron a los profetas que fueron antes que vosotros." (Mt 5, 10-12)]

El 4 de abril de 2017, se hizo pública una carta del Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la fe y presidente de la Comisión pontifical Ecclesia Dei dirigida a los Ordinarios de las conferencias episcopales. El cardenal Gerhard Ludwig Müller recuerda allí la decisión del papa Francisco de “conceder a todos los sacerdotes del mencionado Instituto las facultades para confesar válidamente, asegurando la posibilidad de que la absolución sacramental de los pecados por ellos administrada sea recibida válida y lícitamente”. Enseguida anuncia las nuevas disposiciones del Santo Padre que, en el mismo espíritu, “ha decidido autorizar a los Reverendísimos Ordinarios a que concedan las licencias para asistir a los matrimonios de fieles que siguen la actividad pastoral de la Fraternidad” (Carta del 27 de marzo de 2017)[1].

Los obispos del lugar, “siempre que sea posible”, delegarán un sacerdote de la diócesis para recibir, según el rito tradicional, los consentimientos antes de la celebración de la misa por el sacerdote de la Fraternidad, o podrán “conceder directamente las facultades necesarias a un sacerdote de la Fraternidad que celebrará también la Santa Misa”. [Con lo que, en adelante y gracias al traidor asentimiento de Mézingen, para la recepción del consentimiento matrimonial habrá una “forma ordinaria” (si lo recibe un sacerdote novus ordo) y una“forma extraordinaria” o excepcional (si el que lo recibe es un sacerdote de la FSSPX)]  

El Cardenal Müller termina su carta recordando cuál es la intención del papa[¿Así que se debe creer en la palabra de un hereje como el Card. Müller?] Por una parte, se propone remover “la falta de certeza sobre la validez del sacramento de matrimonio” contraído ante un sacerdote de la Fraternidad. Recibiendo la delegación del obispo, ya no puede ser considerado como irregular al celebrar un matrimonio. Por otra parte, el papa se propone “avanzar hacia la plena regularización institucional”. Y de hecho la carta del cardenal menciona que “la situación canónica de la Fraternidad S. Pío X continúa siendo, por el momento, objetivamente ilegítima”.

Todo el mundo podrá apreciar la habilidad [noten esta palabra “habilidad”. “Astucia” es la apropiada, pero la FSSPX gusta de usar un lenguaje “políticamente correcto”, desde el 2012. En fin, si la FSSPX quiera ser regularizada por la Roma hereje, debe alabar a Roma como si ella no fuera hereje, y por eso las loas a la “habilidad” de los modernistas romanos]consistente en dar los poderes de confesar o de recibir los consentimientos matrimoniales, o dicho de otro modo, a regularizar -por lo menos ad casum- el ministerio de los sacerdotes de una sociedad eclesiástica “irregular”. [Pese a las comillas, en este pasaje hay un tan cobarde como traidor reconocimiento de que la FSSPX necesita ser regularizada] De todos modos, estas nuevas medidas del papa toman nota de la realidad del apostolado realizado por la FSSPX en todos los países donde ella está implantada, y lo alienta de cierta manera[Más comentarios llenos de benevolencia respecto del Papa más heterodoxo y escandaloso de toda la historia de la Iglesia]

La validez de los matrimonios de la Fraternidad San Pío X

En adelante, así como ya no es necesario recurrir a una jurisdicción extraordinaria para confesar válidamente, ya no es necesario recurrir al estado de necesidad para recibir válidamente los consentimientos, a menos que el obispo se oponga a las nuevas disposiciones negando la delegación querida por el papa[¡Notable! Ahora la existencia del estado de necesidad causado en la Iglesia por la herejía modernista imperante desde el Vaticano II, ¡depende de la voluntad de los Obispos herejes modernistas!]

Esto no quiere decir que el estado de grave necesidad haya cesado, sino que las autoridades de la Iglesia ya no niegan a la Tradición algunos medios para desarrollarse. [¿Se puede escribir algo más ambiguo que este pasaje? Si Mons. Fellay realmente entendiera lo que es el estado de necesidad causado en la Iglesia por la herejía modernista, jamás habría aceptado el “regalo” romano del 4 de abril. Pero un liberal como Mons. Fellay no puede entender la verdadera gravedad de la crisis por la que, desde el último y fatídico concilio, atraviesa la Iglesia] La misa de antes del Concilio ha sido reconocida en 2007 como no habiendo sido jamás abrogada. Las injustas censuras que pesaban sobre los obispos de la Fraternidad han sido levantadas en 2009. El no reconocimiento del ministerio válido de sus sacerdotes en el sacramento de la penitencia ha cesado en 2015. La presunta irregularidad del sacerdote de la Fraternidad, testigo autorizado para el sacramento de matrimonio, ya ha sido levantada por el bien de los esposos. [Con el ilícito y altísimo costo de tener que soportar, desde ahora y entre otras cosas, la intromisión del clero hereje modernista en la celebración de los matrimonios y en la vida de los Prioratos]

¿POR QUÉ LOS MASONES AMAN AL PAPA FRANCISCO?




¿Por qué los masones aman al Papa Francisco?



Por OnePeterFive (este documento nos ha llegado vía email, sin identificación del traductor al Español).

7 de abril del 2017

Nota del Editor: Como lo hemos dicho antes, gran parte de nuestro trabajo en OnePeterFive, se basa también en la amabilidad y generosidad de otros que desean contribuir a nuestro apostolado y que no pueden, por diferentes razones, a salir al aire con sus propios nombres. De este modo, una persona muy bien informada nos ha proporcionado los resultados de una extensa investigación. Después de revisar los hallazgos, hemos decidido ofrecer a nuestros lectores, bajo la condición del anonimato, la evidencia reunida, que demuestra que los masones alrededor del mundo se han regocijado con la elección al papado de Jorge Bergoglio y que han seguido alabándole públicamente, por sus acciones y su amplio programa de reformas.

Como las palabras hablan por sí mismas-y así nos llevan a una reflexión más profunda sobre la naturaleza y el propósito de este pontificado- dejaremos en manos de nuestros lectores, la abundante evidencia recopilada, en las siguientes páginas. Los documentos citados no están presentados en una secuencia cronológica. Dado que hay tanto material, presentaremos la documentación por episodios, de los cuales este es el primero. Cuando es posible, intentaremos entregar vínculos [links] a la fuente citada, para facilitar la corroboración por nuestros lectores. También deseamos expresar nuestra gratitud a la persona que realizó la investigación- una verdadera obra de amor, hecha por filial devoción a la Iglesia Católica y a todas sus enseñanzas formativas, íntegras.

Algunos comentarios preliminares sobre la masonería y la Iglesia Católica

1.- Un Papa acorde a nuestras necesidades

Lo que debemos exigir, lo que debemos buscar y esperar, como los judíos esperaban al Mesías, es un Papa a la medida de nuestras necesidades. Alejandro VI, con todos sus delitos privados, no nos acomodaría, porque, en materia de fe, jamás erró. Clemente XIV, por el contrario, nos vendría como anillo al dedo, de pie a cabeza.

(De la Instrucción Permanente de la Alta Venta, sección XIX, primera mitad del siglo XIX- los énfasis han sido agregados).

Así, esta cita de la Alta Venta [o Vendita], nos da una idea de lo que los masones históricamente han estado buscando, respecto del Papa de la Iglesia Católica. En 1861, Jacques Cretinau-Joly publicó un libro titulado L’Eglise en Face de la revolution (La Iglesia frente a la revolución). Este autor francés publicó primero la Alta Venta de los carbonarios que, de acuerdo con estudiosos especializados en la masonería, fue, de hecho, el brazo armado de la masonería; los que recibieron altos cargos en la conducción de este grupo secreto, debían ser, previamente, masones, especialmente masones de alto rango. [1]

De acuerdo con este y otros documentos masónicos, los masones esperaban un papa acorde a sus propias necesidades, no uno que formara parte de su “hermandad”, sino un papa que marchase según su mentalidad. La Alta Venta pide un papa semejante a Clemente XIV [2]- rendido de pies y manos a los poderes que sean (por temor) y a los no creyentes (que le alabarían por su tolerancia). Para alcanzar esta meta dentro de la Iglesia, la Alta Venta sabía que le tomaría mucho tiempo, hasta un siglo.[3]

Este documento había sido publicado en 1861, mucho antes de que aparecieran los católicos tradicionalistas. Fue en tiempos de Pío IX.

2.- Juan Pablo II y Benedicto XVI no complacen...

Retornemos al presente.

En una entrevista, en 1999 y otra, el 2009, el abogado Gustavo Raffi, Gran Maestro de la Logia del Gran Oriente de Italia (1999-2014), decía que había descartado a Paulo VI porque (dice Raffi), durante su pontificado “La masonería vivió una época de intenso diálogo con la Iglesia, muchos clérigos hablaban de poner fin a la censura antimasónica y alegaban en favor de una compatibilidad entre la Iglesia y la logia”. [4] Pero entonces, con el Papa Juan Pablo II, regresó el “hielo” antimasónico: en 1983, la Congregación para la Doctrina de la Fe (CDF), presidida por el Cardenal Joseph Ratzinger, reiteraba la incompatibilidad entre la Iglesia y la logia y el Papa Wojtyla aprobó dicha declaración. [OnePeterFive recordó el rol jugado por el Dr. Ingo Dollinger respecto de ese documento de la CDF- el editor) [http://www.onepeterfive.com/profile-the-life-of-dr-ingo-dollinger]

No obstante, desde 1999, el Arzobispo (luego cardenal) de Buenos Aires, Jorge Mario Bergoglio [Sívori], ha sido miembro honorario del Rotary Club, que posee vínculos con la masonería y que hasta ha sido condenado por ciertos obispos europeos, a comienzos del siglo XX.

En el invierno [boreal] del 2004-2005, en la revista masónica inglesa Freemasonry Today, un masón alemán, Axel Pohlmann, se quejaba del Papa Wojtyla (aún estaba vivo) y del Cardenal Ratzinger. Pohlmann sugería que después de la muerte del pontífice polaco, los masones hicieran su mejor esfuerzo por convencer a la Iglesia de abolir cualquier condena antimasónica. [5] En su artículo preguntaba:

“¿Y qué nos depara el futuro? Cuando se preguntó al Padre Sebott si los contactos se realizarían, dijo: “No, mientras los hombres [para incluir a Ratzinger), que tomaron las decisiones de los años 80 se mantengan en sus cargos, Papa incluido”. Esta declaración puede ser negativa para el presente, pero abriga esperanzas para el futuro”.

miércoles, 5 de abril de 2017

JUGADA MAESTRA DE FRANCISCO Y NUEVO PASO EN LA RENDICIÓN DE LA NEO-FSSPX A MANOS DE LOS MODERNISTAS


EL PAPA CONCEDE A LA FSSPX FACULTADES PARA CELEBRAR MATRIMONIOS

NUEVO GRAVÍSIMO PASO HACIA EL ACUERDO TRAIDOR

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LA NEO-FSSPX PONE LOS MATRIMONIOS EN LAS GARRAS DE LOS MODERNISTAS

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martes, 4 de abril de 2017

COMENTARIOS ELEISON - DECLINANDO LENTAMENTE - II




Número DVII (507)
01 de abril de 2017

Declinando Lentamente – II

 

Mons. Williamson

 

 


 

El mundo moderno ha perdido completamente su rumbo.
No puedo seguirlo sin ir por mal camino.

La carta original del autor de EEUU era más larga que lo tomado de ella por el CE de la semana pasada, y muchas cosas interesantes fueron dejadas de lado. He aquí otros dos valiosos párrafos, sobre escuelas y mujeres Tradicionales. La gran lección es siempre la misma – si yo no vivo como pienso, inevitablemente pensaré como vivo. Paciencia. Dios no nos pide hacer lo imposible pero, por otro lado, Él espera de nosotros buscar lo mejor posible:

Tal vez es en la educación que el modernismo está haciendo sus más grandes incursiones dentro del Movimiento Tradicionalista. Todo tipo de prácticas modernas se han abierto camino dentro de sus escuelas sin que nadie aparentemente lo note. La filosofía modernista pedagógica y psicológica de las décadas de los 50 y 60 está siendo incorporada junto con todas las palabras de moda y parafernalia. Los maestros a la antigua se han vuelto el problema. Una armada moderna de administradores, especialistas en currículos, expertos educacionales, psicólogos de niños, etc., está ahora a cargo, prometiéndonos como siempre hacer todo mejor, especialmente en cuestiones mundanas tales como resultados de exámenes, ingreso a la universidad, y carreras lucrativas. Las escuelas supuestamente Tradicionales se están volviendo cada vez más indistinguibles de las escuelas públicas.

La revolución social que se lleva a cabo entre los niños en nuestras escuelas diariamente es especialmente fuerte entre las jovencitas. Hay una nueva cepa virulenta de feminismo Tradicionalista. Muchas se han embebido del veneno moderno de la igualdad con, y competición contra, los hombres. Desde temprana edad son enfrentadas a hombres. Ellas quieren competir contra ellos y piensan que ellas pueden hacer casi cualquier cosa que un hombre pueda hacer. Piensan que la única prueba sobre si una mujer debería o no hacer algo es si ella está físicamente capacitada. Cualquier cosa que la Tradición pueda decir acerca del papel de las mujeres, ellas le prestan poca o ninguna atención. Ellas creen en las mismas mentiras que ya han arruinado una generación o dos. Ellas tienen la idea que pueden tener una carrera profesional altamente exitosa en cualquier campo y todavía ser una buena esposa y madre Católica al mismo tiempo. La antigua frase “El lugar de la mujer está en el hogar” no se escucha más en los círculos Tradicionales, de hecho es abiertamente despreciada. Peor de todo, nuestras jóvenes damas están escuchando y aprendiendo esto no del mundo, sino de nuestra propia gente. Hay demasiadas mujeres en cargos de autoridad pública en nuestras escuelas y demasiadas maestras mujeres. Esto es Revolucionario y sienta un terrible ejemplo para nuestras jovencitas, que no puede ser superado por ninguna predicación. Sin embargo, ¿qué bien le puede hacer a una mujer vestirse modestamente si ella actúa como un hombre en todo lo demás, social, económica y políticamente? Hace unos años todos, no solamente los Tradicionalistas, hubieran sabido esto, sin embargo aquí está ahora siendo promocionado como Tradicional.

Entonces, ¿qué es lo que está tan mal con la educación moderna y sus métodos modernos? Respuesta, el corazón y alma de una verdadera educación es la Fe Católica, significando adultos con el respaldo de la (verdadera) Iglesia usando su autoridad para enseñar a los jóvenes, mediante contacto directo humano, en primer lugar cómo llegar al Cielo, en segundo lugar cómo vivir vidas sanas como adultos en el mundo, consistente con llegar al Cielo. ¿Cuántos “administradores, especialistas en currículos, expertos educacionales y psicólogos de niños” tienen siquiera experiencia en el aula viviente, menos aún tienen la Fe? Por falta de la Fe, el aula hoy es una jungla llena de bestias salvajes. No en balde los “expertos” huyen de ella. Están despistados e impotentes para educar.

Y, ¿qué es lo que está tan mal con las mujeres modernas? Los hombres modernos, que les han permitido ponerse fuera de control. Dios hizo a las mujeres para que estuvieran bajo sus hombres, aún antes de la Caída. Entonces, ¿qué puede hacer una buena niña? Rezarles a San José y a Santa Ana – ambos encontraron conyugues maravillosos – para encontrar un esposo que ella pueda respetar. El brazo de Dios no se acorta por la maldad de los hombres (cf. Is. LIX,1). Y, ¿los hombres? Sus mujeres encontrarán mucho más fácil obedecerles si ustedes mismos obedecen a Dios (I Cor. XI,3).

Kyrie eleison.


ALESSANDRO GNOCCHI DESTRUYE BRILLANTEMENTE ESTA REITERADA FALACIA ACUERDISTA: "HAY QUE UNIR TODAS LAS FUERZAS TRADICIONALISTAS CONTRA EL ENEMIGO COMÚN"


Gnocchi con Mons. Fellay, en otros tiempos.



FUENTE
 (negrita agregada por NP)

Viernes 31 de marzo de 2017

Estimado doctor Gnocchi,
Sigo frecuentemente los sitios y publicaciones vinculados a la Tradición. A menudo asisto también a conferencias y siempre me ha dado la impresión que usted critica su propia casa sin objetivo alguno, en lugar de aliarse contra el enemigo común. En resumen, creo que este es el momento en que es necesario unir y no dividir, centrarse en lo que nos une y no sobre lo que no se está de acuerdo. Yo sé que usted no piensa así. ¿Por qué?
Gracias.
Francesco Sabelli
______________________________________

Estimado Francesco:

No tengo que nada añadir, y sobre todo nada que suprimir de lo que he dicho hasta hoy, evidentemente sin resultados, al menos por cuánto le concierne y debo decir por honestidad a otros lectores.

En su carta, amabilísima, evita calificarme como hipertradicionalista, ultracatólico y divisionista. Todas medallas a lucir ante los católicos tradicionalistas demasiado temerosos de verse señalados con los prefijos "híper", "ultra", y -por nada- con el infamante sello de "divisionista".

Se lo digo sin rencor, querido Francesco: no venga a importunarme con esta tontería de unir en lugar de dividir. Basta ya, por favor. Este es el momento en que hace falta tener el valor de dividir y también el atrevimiento de quedarse solos. En los momentos de caos, la claridad hace temblar y aterroriza aquellas almas bellas que les encanta hacer el extremista, cuando para serlo basta con decir ¡caramba! ¡caray! Y, ahora, allá van, todos juntos apasionadamente aunque piensen, o tal vez crean, cosas diversas. Lo importante es no permanecer solos. Ovejitas reunidas por el temor del lobo, no por el llamado del pastor. Ovejitas que, fatalmente, terminan siempre pensando, y hasta creyendo, lo que no molesta al lobo.

¿El Vaticano II? A leer de rodillas, con tal que sea aplicado según su verdadero espíritu. ¿La misa nueva? Un manantial inagotable de gracias, siempre que sea celebrada sin aquellos terribles abusos. ¿El tizzone d’inferno [delincuente, malvado. N de NP] Bergoglio? No hay nada que temer porque por la suerte de la Iglesia vela Benedicto XVI, el verdadero Papa. ¿La moral en los tiempos del aborto, de la homosexualidad y de los hijos de probeta? No tiene que asustarse, basta con ir a la plaza para el Family Day y hacer un guiño al Fertility Day.

Basta ya por favor, estimado Francesco. Ya no me importune. Me he cansado de escribir que el Vaticano II es para echarlo en la basura en lugar de intentar leerlo a la luz de la Tradición, porque haciendo así se acaba fatalmente por leer la Tradición a la luz del Vaticano II. Que la misa nueva envenena las almas y hace pesado el espíritu de quien quiera mirar realmente hacia el cielo, y que el birritualismo tiene por padre el pensamiento doble y por madre la esquizofrenia espiritual. Que Bergoglio sólo es la continuación, por otros medios, de Ratzinger y de quien a éste ha precedido. Qué los cuadriláteros [de boxeo. N de NP], los estadios y los gimnasios son los lugares en que el poder concede de buena gana a sus súbditos el permiso de manifestar un disenso que contenta todavía más a los amos antes que a los siervos.

Le ruego, no me importune más con el fantasma de la división. Usted está aterrorizado por la realidad, estimado Francesco. Este es el momento en que el similar va en búsqueda de su propio similar y descubre que son pocos. Los demás son farsantes, una desgracia peor que los enemigos declarados.

La prueba sobrenatural a la que estamos llamados en estos tiempos es la soledad o, si nos va bien, la compañía de unos pocos hermanos verdaderos, tal vez titubeantes e intimidados por constatar que están aislados. No se la afronta escondiéndose entre la multitud elogiosa, en las camarillas puntillosas, en las élites de la opereta. Más bien, se abraza la soledad porque es la condición natural y sobrenatural en que cada cristiano siempre ha afrontado la única batalla que cuenta realmente, la de la vida eterna. No se va al Paraíso en comitiva, estimado Francesco. Y para prepararse a morir solo, hace falta aprender a vivir solo.

Por favor, pare usted con el mantra de la unidad. ¿Sabe usted qué cosa une verdaderamente? El odio. La muchedumbre nunca está tan unida como cuando deben abatir a un enemigo. Me importa de veras poco que se unan en torno a la oposición a Bergoglio. Éramos dos, Mario Palmaro y yo, cuando nos levantamos por primera vez a decir “este Papa no nos gusta”. Y los dos nos quedamos a soportar las consecuencias mientras muchos amigos nos dieron alguna sonrisa de fachada pero, a nuestras espaldas, dijeron que no era el tiempo, que no era el modo y que teníamos lo que merecíamos. Dos, solos y libres. La muchedumbre antibergogliana que se abreva del Vaticano II y celebra la misa de Bugnini, si se formaran, estarían sentados cómodamente en cualquier palacete o en cualquier megabit de la web. Yo estoy en otro lugar.

Pero es el amor, estimado Francesco, el amor por la Verdad que divide y separaEn el Calvario, a los pies de la Cruz, estaban la Virgen María, María de Cleofás, María Magdalena y Juan. El Evangelio ni siquiera dice que estaban en contemplación, sino sólo que "estaban" allí. Separados del mundo, abandonados de la turba que se unió para matar al Hijo de Dios. Divididos por amor de todos los que tenían en su corazón el odio. Esa era la Iglesia, estimado Francesco: "He ahí a tu hijo", "He ahí a tu madre". En el ADN espiritual de todo cristiano está impreso el cromosoma de la soledad y de la separación. Eliminarlo significa asumir el ADN mundano del laico [en el sentido de "sin religión". N de NP].

Amar, pero no con amor del mundo, significa morir por el amor de quien nos ama. Hace unos días vi el filme del Triduo pascual predicado por don Divo Barsotti en Desenzano del Garda en 1991. Habla de la llamada a hacerse consumir por amor de Dios. El momento más alto es cuando Barsotti se dirige personalmente a quienes están sentados en la primera fila: “¿Usted quiere consumirse en Su Amor? ¿Usted? ¿Usted?”, interroga a uno por uno. Instantes terribles pues son altísimos instantes de amor eterno, de soledad respeto de los hombres que introduce a la intimidad con Dios.

¿Queremos nosotros consumirnos por Su Amor? Esta es la verdadera pregunta que debemos plantear, no la de la unidad o la división. ¿Quiere usted, estimado Francesco, consumirse por Su Amor? ¿Quiero yo, Alessandro Gnocchi, consumirme por Su Amor? ¿Entiende que, después de la única respuesta que puede dar el cristiano, todo lo demás no cuenta para nada?

Ciertamente, luego también vendrá el momento de estar juntos. Pero entonces será fácil, porque los similares se reconocerán al instante y no necesitarán encontrarse en un congreso para comprender cuánto se parecen. No sé decirle si esto corresponda a un nuevo inicio de la civilización. Ciertamente será el fin de la barbarie.

Alessandro Gnocchi

Alabado sea Jesucristo.